Y si como digo de eso se trata, de dar la propia opinión igual que el mono chorongo ofrece su ano para su general oliscamiento, ahí va pues el susodicho parecer:
"Desapruebo este tipo de campañas. Desapruebo la defensa de cualquier fe. Desapruebo formular cualquier afirmación, a menos que se contradiga uno inmediatamente después."Que el mensaje propagado sea cierto no es excusa. Ni siquiera es importante. El mero recurso a la publicidad es una deshonra, un acto propio de seres viles y mezquinos ¡el acabóse moral!¡Pagar por algo que puede perfectamente pintarse sobre una fachada o tatuarse a cuchillo en la piel de otro! Y lo que es peor, admitir que ése es el espacio adecuado para el debate público, que por podrido que esté no debería tener lugar en tan fangosa arena. Habría que volver a la bronca de café, o mejor aún, al foro romano, donde uno podía recurrir a su fiel y herrumbroso gladius cuando la estupidez ajena rebasaba el límite de lo tolerable.
Hoy día no. Hoy toca tragar y poner al mal memo buena cara. Aún recuerdo a aquella vieja que llamó a la puerta del entonces joven de la pústula, ofreciendo folletines pastorales.
-No gracias, no me interesa –dijo el joven de la pústula, en un alarde de moderación y urbanidad.
-Pero –insistió la vieja, muy del Viena Capellanes, tentando su suerte- Pero tú nunca te has parado a pensar ¿quién habrá hecho todo esto?-señalando con un gesto el descansillo desde el que hablaba.
-Esto lo ha hecho la empresa constructora, buena mujer. Alguien debe saber cuántos millones y vidas ha costado, y cuán suculentos han sido sus beneficios. Yo no.
-No, no me refiero sólo al edificio, sino a todo lo que le rodea...
-Todo lo que alcanza mi vista es fruto de la mano del hombre, y dicha mano es movida por hilos de ferocísima codicia. Eso ha sido. Y no me haga abundar en ulteriores extrapolaciones, se lo ruego, porque de tener el mundo autoría alguna, sin duda su artífice se encontraría en búsqueda y captura, bajo los cargos de Suprema Irresponsabilidad o Bromapesadismo Intolerable. Ahora váyase o haré trizas su fe como quien machaca un cacahuet.
Lo cierto es que me da lástima la gente que va llamando a las puertas. Exponerse a una agresión o algo peor, a su avanzada (o peor: tierna) edad. Si por casualidad alguno de ustedes se ve obligado a ejercer tal actividad, ni se les ocurra ir desarmados. Si no disponen de armas de fuego o su posesión está prohibida en su país, lleven siempre un “cutter” o una pistola de agua rellena de lejía con la que disparar a los ojos de su agresor. Si el agresor lleva gafas, quítenselas a toda cosa (muchas veces un manotazo bastará) písenlas una vez en el suelo, y le tendrán a su merced.
Eso es conocimiento práctico. Eso es una idea útil, conectada con el mundo real.
Ya digo que me jode que vengan a casa a intentar estafarme con la excusa del Altísimo, por lo mismo que no tolero que me inunde una hedionda plétora de mensajes interesados cada vez que piso la calle o escucho mi transistor. Es por ello que me llena de bilis y rencor esta campaña que pretende inculcarme la fe opuesta a la que ya tratara de venderme aquella pobre desgraciada.
Y si el propósito de la campaña es poner en solfa creencias absurdas, sería mucho más pertinente cuestionar esa inacabable serie de verdades que como puños se nos introducen por vía anorrectal, con el propósito de palparnos las meninges y oprimillas férreamente, para así controlar nuestras mentes a la manera del ventrílocuo e imputar a nuestra boca sus palabras.
Sé que me arriesgo a ser tachado de nihilista gruñón y pendenciero, a que me tilden de huraño, hosco, eremita, cascarrabias, desgraciado o algo peor. Es por ello que finalizo con una propuesta constructiva:
El empleo dignifica.
El esfuerzo se ve recompensado.
La bondad se paga con bondad.
El amor da sentido a la vida.
Tengo todo el tiempo del mundo.
Si uno no busca problemas, no tendrá problemas.Seré mejor padre que mi padre.
Los pastores de los humanos rebaños nos aman y quieren nuestro bien, antes que su propio beneficio.
La policía sirve y protege.
El ejército defiende.
Los médicos curan.
La droga pasa factura.
El delito no compensa.
Los jueces imparten justicia.
Hay uno o varios dioses, y todos me aman.
Los medios informan con neutralidad acerca de los temas que son relevantes para mi vida.
La televisión educa, informa y entretiene. De ninguna manera hace fortuna vendiendo a precio de oro el tiempo de quienes la observan.
La publicidad no miente.
Con el tiempo seré feliz, rico, famoso, o todo a la vez.
Cuanto antes me meta en una hipoteca, antes saldré de ella.
La usura no existe.
La humanidad progresa.
La guerra ha existido siempre, pero jamás seré reclutado para ir a ninguna.
Una vez se alcanza un lugar confortable en sociedad, ya nunca se pierde.
Se puede convencer a un imbécil de que sus argumentos son erróneos.
En los bares se liga.
La esclavitud es cosa del pasado.
Tu hijo es tuyo.
Tengo derecho a un coche, una casa y una familia que cuide de mí cuando sea anciano y viva en plácida e indolora jubilación. Las residencias de ancianos son para mis padres, no para mí.
Yo soy bueno y llevo razón.
Las mujeres viven oprimidas por los hombres, salvo las mujeres blancas, que oprimen a las negras. La opresión siempre se da entre esclavos de primera y segunda clase, nunca se ha observado entre amo y esclavo.
El amo da trabajo al esclavo, no al revés. Lo valioso no es el fruto del trabajo, sino la tarea por hacer. Nadie sabría qué hacer si no se lo dijeran.
La riqueza se gana merecidamente. Sólo un pequeño porcentaje se hereda.
Todo el mundo puede ser millonario.
No veo cómo viven los ricos porque los ricos no existen más que en las revistas, no porque se mantengan herméticamente aislados de mí.
El consumidor es el rey, los fabricantes le sirven, se pliegan a sus deseos y jamás le imponen productos que no necesita.
El mercado se regula solo mediante la ley de la oferta y la demanda: cuando un precio está demasiado alto, los bancos imprimen el dinero que te falta y te lo dan.
El poder lo es con mi permiso, me ama y cuida de mí. Conozco los rostros de todos aquellos que gobiernan mi destino, y todos sonríen. A veces incluso ríen a carcajadas mientras me señalan con el dedo…
En oposición a todos estos valores corruptos y dignos de un mediocre, existen aún algunos reductos donde el espíritu aguerrido puede guarecerse. Y es que nada de lo que he hablado hasta ahora es realmente importante.
Sólo la comida es importante.
Prueben a pasar hambre, ya verán qué pronto pierden todo rastro de intelecto o alma inmortal y se convierten en una fiera famélica sin moral ni principios. Hay que verse cara a cara con el instinto de supervivencia, de vez en cuando. Se le quitan a uno las tonterías.
Ruego por tanto que quien quiera discutir lo que aquí digo, ayune durante dos semanas (¡hambre de quince días! me decía mi abuela cada vez que aborrecía alguno de sus platos de postguerra)
A quien ésto haga, le daré la razón diga lo que diga.

20 comentarios:
Entre "En los bares se liga" y "El mercado se regula solo mediante la ley de la oferta y la demanda: cuando un precio está demasiado alto, los bancos imprimen el dinero que te falta y te lo dan.", creo que le nombraré Ministro de Cosas Importantes cuando gobierne el mundo.
beigen
Por orden de aparición:
Potitos, comida, más comida, explotación, fornicio, explotación, explotación, reproducción, mucha más explotación, explotación, explotación, explotación, explotación, potitos, muerte.
(Entremedias, la felicidad onanista.)
Un saludo, caballero. Me encantó el relato anterior, con esa Angelina del final que pondría 'durezno' a cualquier joven pustular. :D
yo vaticino que gúgel te va a proporcionar numerosas visitas gracias al título, me parece precioso; en cuanto a esas sabias sentencias en cursiva, muestran una gran profundidad psicológica
excelente post
Estimado Folk:
Ah, la dominación mundial...
Estimado Danzante:
Verídico esta vez, el relato anterior, y de pe a pa. Uno de los recuerdos de los que más presumo, claro, no sé por qué he tardado tanto en contarlo aquí.
Estimado Engelson:
Honrado quedo por su visita, y asaz alarmado, pues efectivamente si hago el gúguel con el criterio "huelan mi ano", sale lo escrito más arriba.
Seguido de ésto.
lo importante no es nacer, sino mantenerse con vida
comer y respirar, y oliscarnos el ano
Hay anos que no sólo huelen, sino que también cantan
"all you need is love" la,lala,la,lá
saludos!
Será usía un nihilista y tal vez un pendenciero, Don Bubón, será quizá un truhán y un mercachifle, tal vez le tilden de tarugo, pazguato, comerciante e incluso papanatas; pero comparto sus insidiosas palabras hasta tal punto que, de forma totalmente azarosa, mi último post (permítame el pseudospam, pues viene al caso) coincide plenamente con lo aquí postulado. Perdón, pustulado.
Standea
Estimado nuevo amigo... yo suscribiría cualquiera de sus slogans a excepción de "su hijo es suyo" el cual, como bien sabe, es una afirmación imposible de aseverar. Desconfie de la prueba del ADN. Si realmente su hijo es suyo... ¿por qué se parece tanto a su vecino?
La desconfianza es la base de toda relación.
Excelente post el suyo.
Un saludo, le seguiré (de cerca)
Me he partido de risa, joder qué bien me he quedado. Es usted un genio. Y tiene usted razón, de joven hice prácticas de supervivencia en los Pirineos y se me pasaron las ganas de "pertenercer a la naturaleza" al segundo día y al cuarto mis compañeros y yo estábamos guarros como pocas veces en mi vida en el único bar de un pueblecito alto- aragonés poniéndonos de chorizos hasta arriba. Me enseñó más esa experiencia que muchos libros. Un saludo y a seguir así de bien.
El problema es que si la gente se cree lo de la religión, se cree todas esas cosas que tú tachas de estúpidas creencias (que lo son). Yo veo bien hacer apología. Y lo veo mal. Pero a la vez lo pienso. El resto del mundo sólo lo ve.
Antes que cualquer faca o cúter oxidado el efecto, yo recomiendo el spray a la pimienta, ciertamente más efectivo a la par que hijoputesco, todo y que, cierto es, harto más difícil de utilizar en individuos con visión quevedesca, hecho que desciende notablemente su porcentge de aficacia, no en vano vivimos en país de cegarrutos rompetechos y miopes pazguatos en el que un Hombre a un par de hiperbólicas cejas pegado es el rey -con minúscula.
En cuento al tema esencial de su alegato, Bruce Bubboner, no puedo estar más de acuerdo: la vida del animal salvaje se reduce a comer primero y después, toda vez llegado el periodo de apareamiento, a dar continuidad al propio ADN a través de la procreación y el fornicio, dando así alumbramiento a nuevos vástagos que llenen lo creado de micciones territoriales y gipidos guturales.
Todo lo que no sea eso es abyección y aliento contranatura, querido amigo pustuloso. Bien lo sabemos todos: que si los hombres escriben, y por ende realizan todo tipo de tareas y manufacturas intelectuales, es precisamente porque no pueden emplear ese mismo tiempo en follar, una vez ahíta la panza. La culpa de todo, pues, vuelve a ser de Eva -y van...-, quien empezó por cubrir su sexo con una hoja de parra y acabó enamorándose de sí misma ante el espejo, en un probador de Zara.
Acabo de ver algo llamado Kinkiahorro.
Lo de pasar hambre espero que no lo haya sacado usted de ahí.
Espero.
imemperi
Me encanta, pero yo he venido aquí a hablar de mi blog:
¡Qué bueno, Pústulas! ¿Cómo no se me había ocurrido antes que el valor del invento de mi padre no emanaba de su utilidad si no del invento mismo? Sin duda: accionar poleas, da igual para qué ¿Y qué mejor momento para hacerlo que esos ratitos muertos de espera para que la infusión infusione?
Se le ha olvidado.
Dejar de fumar y de tomar café disminuye el ardor de su almorrana.
Dios lo ve todo y va a castigarte.
Y la mas bonita:
Barcelona, hasta el 92, vivía de espaldas al mar.
De nada. Soy coleccionista.
Aquí, mas:
http://robertohasting.blogspot.com/2009/01/tpicos.html
Si la teoría de las gafas de sangre es cierta, la vida de este señor es una tortura horrorosa que oscila entre el miedo visceral y la más desesperante incomodidad.
No sabía yo que seguía usted Mi Mesa Cojea.
Es usted cruel en sus formas por atacar a la gente a las gafas. Es un punto débil. Muy débil.
Folk: Me aburro mucho y trabajo poco.
Skindesbous: Yo mismo me sirvo de unas antiparras para enfocar correctamente. La idea no es atacar a la gente con gafas, sino que las buenas personas que van llamando de puerta a puerta (ojo: no todas, sólo las buenas) puedan defenderse ante cualquier eventualidad. En estos casos, siempre hay que aplicar la máxima potencia sobre el punto más débil. Es de cajón.
También me gustan las armas camufladas como esos bastones que ocultan un estoque afiladísimo.
Si alguien sabe dónde se puede comprar uno, le ruego me lo comunique.
Fabrícatelo en casa, es fácil.
Coge una caña de bambú, la limpias por dentro, lo encajas como puedas, y listo.
Aquí tienes unos cuantos en los que ni si quiera se percibe que el estoque está dentro:
http://www.elhogarnatural.com/fotosvarias/vallabambu.jpg
P.D.: el comentario tan solo sale en uno de los blogs, una pena.
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