La reconocí por el olor. La reconocí de entre todas las hembras por el olor ferruginoso de su sangre. El riquísimo olor metálico de su sangre, escapando a través de los poros de su piel. Ignoro si estaba menstruando. No sé de dónde viene el olor, puede que sí, que venga de sus entrepiernas, pero yo huelo su piel. Sus pieles. Sus pelos. Cuando pasan a mi lado, y es primavera, y huelen igual que las flores de los arbustos, esas flores del arbusto altísimo, tan alto como para llegar a un segundo, a un segundo primera. Sus flores, pelotitas blancas sudadas de aceite aromático, ese penetrante olor a sexo vegetal. Ese mismo olor, si es primavera. El muy dulce y puto olor de su ventana, arraigado para siempre en mi cabeza.
Decidí que ella debía ser mi presa, por el olor ferruginoso de su sangre, vapor de sangre transpirado por la piel. Tuve que contener el impulso de restregar mi hocico entre sus pechos, sus abundantes carnes, sus tetazas brutales, vaya; nada más tenerla delante. Preferiría hacer las cosas así, animalesco, odio la forma humana del cortejo, tan cerebral, protocolaria y comedida. Tan verbal. Hipócrita. Preferiría gruñir, sin más, morder su oreja, empujar su frente con la mía y sin intercambiar palabra fornicar. Para eso, claro, no debería haber ciudad.
La había. Y en ella un bar. O un restaurante. Una mesa, en cualquier caso. Vasos de vino, así que más bien sería el restaurante. Varias personas hablando. Presumiendo, debería decir, haciéndose por tanto odiosas a mis ojos. No sé cómo me dieron pie, y metí la mano, saqué la colación, una pequeña fantasía, de eso se trataba, sacar a pasear las perversiones, era de esperar que el tema enarcara mi ceja y el labio superior de mi sonrisa torcida, el colmillo, asomando. Adoro mis colmillos, son puntiagudos, y habrán de traer mucho dolor el día que decida desgarrar con ellos tanta tráquea imbécil. Digo que me dieron pie a contar mi propia fantasía, que es la que sigue y no otra:
-Quede la hembra sola con seis o siete desaprensivos de internet y júntelos en el hogar conyugal, para en el momento más sórdido de esta tumultuosa coyunda entrar el hombre armado de un hacha, motosierra, taladradora industrial o similar, en cualquier caso un arma que le garantice la victoria sobre sus enemigos, lo más sangrienta que pueda ser. Recomiendo vivamente el huso de cócteles molotof, por aquello de dar espectacularidad a la entrada, si bien puede ser un problema caso de realizarse el acto en un inmueble de su propiedad. Es cierto que seis o siete desaprensivos pueden defenderse muy bien de un hombre solo, por aguerrido que sea, yo esto lo soluciono usando granadas lacrimógenas, entrando a saco vaya, con máscara antigás pero también desnudo y armado con una larguísima y muy pesada hacha, cuya hoja ha de poner fin a las toses y lagrimeos de mis aturdidos e indefensos enemigos. Luego cargo con la hembra a hombros y me la llevo, aún tosiente, lejos del humo lacrimógeno para acometer el fornicio propiamente dicho. Hacha en mano y sin quitarme la máscara de goma negra.
Resultó no sé cómo seductora esta diatriba a oídos de la susodicha hembra, aquella cuya sangre herrumbrosa sudaba olores penetrantes. Así fue como me la conseguí llevar lejos de los demás, a mi destartalado hogar, y supe que sería adecuada para mis planes cuando recibió con risas el pestuzo amoníaco del cajón de la mi gata, el cual tengo plantado en nada más entrar a mi morada precisamente para calibrar la reacción de las visitas.
Le ofrecí entonces bebedizos con los que agasajarla, y los recibió contenta e ignorante de que disueltos en sus etilos viajaba una sustancia narcótica que habría de dejarla inconsciente por algunas horas. Efectivamente la pócima surtió su somnífero efecto y al rato la tenía yaciendo sobre mi mugrienta moqueta morada. Desmayada y comatosa.
La tendí en mi cama, desnudándola a fin de contemplarla como es debido. Atadas sus cuatro extremidades a las cuatro patas de mi cama. Su coño magnífico, sus pliegues carnosos entre mis dedos, saliva a borbotones. Debajo de la cama guardo un maletín con el instrumental apropiado para estos casos, era la hora pues de sacarlo.
Aguja en mano, me dispuse a penetrar su vena. El pinchazo fue limpio. El bombeo firme y seguro, de manera que pronto estaba sintiendo su corriente sanguínea en mi propio antebrazo, inflamándome las venas. Glorioso y exquisito paladeo de la sangre fresca de una que de virgen nada, y espero que de sifilítica aún menos. Esa experiencia gloriosa, rejuvenecedora. La vida que vuelve a mis brazos.
Un par de litros, sólo. Lo suficiente para dejarla lívida. Cadavérica. Lo suficiente para tenerme amoratado. Hinchado de sangre, tumefacto, moverse duele y mi aspecto es horroroso, todo yo soy un hematoma, un miembro morcilloso y palpitante. El miembro pene también lo tengo hinchado, claro. Es el propósito de todo este ejercicio, procurarme el flujo sanguíneo suficiente para paliar mi proverbial flaccidez. Con ayuda de una goma de “junk” me hago un nudo de doble lazada en la base del pene, para asegurarme que la sangre que ya lo ha anegado no me deje en mal lugar retirándose. Así es como penetro, cuando puedo. Intruso violento en la vagina ajena, que sigue inexplicablemente sudando palpitosa. La crema carnal, la baba, el sudor y ya al final el semen, en su piel, su piel sudada de gotitas microscópicas de sangre ferruginosa.
domingo 3 de mayo de 2009
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17 comentarios:
Madre del amor hermoso
Sangre ferruginosa. Bravo.
Empezar a relatar tu propia fantansía con "Quede..." es de dominador total de la situación.
"Preferiría hacer las cosas así, animalesco, odio la forma humana del cortejo, tan cerebral, protocolaria y comedida. Tan verbal. Hipócrita. Preferiría gruñir, sin más, morder su oreja, empujar su frente con la mía y sin intercambiar palabra fornicar. Para eso, claro, no debería haber ciudad."
Bravo. Eso es. Volver al principio de los tiempos. Reconocer que la sombra que trota detrás de nosotros tiene cuatro patas.
Wow,impresionante! Realmente digno de una mente enferma si señor,pero las mentes sanas son tan poco estimulantes...xD
Yo creo que aquí el Hombre de la Pústula se ha puesto meloso a su manera, en este texto ha apostado por el sentimiento, nos ha regalado un Chopin. Yo me quedo con los artefactos corporales, el cuerpo como un hematoma ahíto de sangre, el vampiro que en realidad no lo es y por ello se colapsa de sangre, y con la pirueta de que el relato de la fantasía provoque en sí mismo los mismos efectos que se relatan.
A causa de lo plúmbeo del hematocrito me veo obligado a advertirle de las dificultades que tendrá a la hora de atravesar el arco metálico de los aeropuertos.
Le imagino rojizo, hinchado como una ampolla, que si pinchárale, brotara el líquido carmín a chorro limpio. ¿No le da cierto cosquilleo hormiguil la tal acumulación?
Un saludo
PS: irespagi
Hombre de la Pústula, te veo en forma. Quizás algo mas sentimental que de costumbre. Enhorabuena, me gustó mucho tu hematopost.
Iba a hablar del post, pero CHROGLU, el que guarda su morada me ha subyugado.
chroglu
Te sigo amando. Se me olvidó decirte que sí, que Folken y yo tenemos un complot para reirnos de ti, de hecho somos la misma persona, así que, insisto: ¿quieres casarte conmigo?
Brutal, la ostia.
Describes tan bien la sangre que me duelen las muñecas, coño. ARGGGGGGG.
Un placer encontrarte de nuevo, pustuloso man.
Aiiinnns, así no.
Demasiadas veces ferruginosa.
http://www.rpp.com.pe/pict.php?g=-1&p=/1portada/entretenimiento/340796.jpg
a mi me tiene flipado lo de "el huso de cócteles molotof", el arma favorita de los húsares, usada convenientemente permite sacar la colación bien sacada
lo siento, estoy kisquiyoso pero este es un comentario positibo
bilfrate
Esta mañana me han telefoneado del "Perforations" (journal of culture & technology) interesados en una breve entrevista con el, cada vez más populoso, "hombre pustular".
Tras un primer instante de confusión y bocanada -y echar mano presurosa de su ficha en el dossier- he dicho que ni hablar, claro. Presumo apoyará mi reacción.
Por otra parte, yo creo que aguantando por este camino suyo un poco más, en nada tendrá caché suficiente para que podamos verle sentado -y aplaudido!- en el sillón de La Noria.
Confíe en lo que le digo.
C M HOLBIDO COMENTAR.
Se ha puesto usted tierno, por lo que veo. Demasiado tiempo bajo el agua. Seguro que hasta las manos tiene arrugadas.
No hagan caso de este orate, está loco y no sabe lo que dice.
Léanme a mí.
Espero que las buenas gentes que han dejado un comentario sepan perdonar que no les conteste a ellos detenidamente y como merecen, en realidad no se me ocurre muy bien qué decir, ya es bastante con que os lo hayáis leído.
Lo que voy a hacer en su lugar es responder a todos aquellos que llegan a esta plaza a través de búsquedas de gúguel como las que siguen. Me tienen verdaderamente preocupado.
como se pueden rebentar las piedras q tiene el honbre en las tetillas
HP: Con un martillito como los que hay en los autobuses para romper el cristal en caso de emergencia podrás resolver tu problema. Lo complicado será encontrar una superficie dura y plana sobre la que posar tu tetilla y poder amartillarla como es debido. La postura más cómoda es arrodillado frente a una mesa, de mármol a poder ser, mientras un amigo maneja el macillo.
hombres viniendose por el pene
HP: Está bien que especifiques por dónde quieres ver la eyaculación, dice mucho a tu favor, pero no utilizas el criterio de búsqueda adecuado. En realidad es muy fácil encontrar ese tipo de imágenes, lo complicado sería ver eyaculaciones auriculares o nasales, y te recomendaría una serie de términos, pero de ese modo no estarías aprendiendo cómo hacerlo por ti mismo.
me extirparon la vesicula , puede comer brevas?
HP: No hay ningún problema, mientras sea a tí a quien extirparon la vesícula, el otro puede comer brevas con total tranquilidad.
soñar con morder un tenedor
HP: Entiendo que te interesa saber qué significa. No lo sé.
¿a que se debe que un hombre huela a orina alguna vez y no tenga ningun escape de orina?
HP: Creo que buscabas ésto.
sensaciones cuando se folla con cocaina y viagra
HP: Tomo nota de tu duda y queda pendiente una actualización al respecto.
hombres follando rompiendo cagalera
HP: Por favor, reformula la pregunta.
manos asia arriba manos asia a bajo como los gorila
HP: Cuadrúmanos, como los gorilas, sí.
chica rebozandose sus excrementos
HP: ¿Por todo su cuerpo o en huevo y pan rallado? Por favor, sed más específicos.
Bueno. No quisiera abundar en chiste que no deja de ser malo así que dejo pendientes perlas como:
bestialismo extremo sin costo
extraño hombre que prende una bombillaY una que me ha llegado al corazón:
sentado en un bordillo de ladrillos rotos pensé en quemar el mundo y masturbarme mientras
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